jueves, 27 de octubre de 2011

Carpinchos, Gliptodontes y otro fosiles en Peninsula Valdes

Carpinchos, Gliptodontes y otros vertebrados fósiles de la Península Valdés

22/10/2011 ; Casa de la Cultura de Pto. Madryn.
Dra. María Teresa Dozo; CENPAT

Hace 20 mill de años hubo una gran invasión marina producto de un hundimiento de la costa atlántica coincidente con el surgimiento de la Cordillera (reacomodamiento de las placas). El mar patagoniense cubrió parte de las actuales tierras de Argentina incluyendo la costa Sur de Buenos Aires, de Río Negro, de Chubut y de Santa Cruz. Un manto de sedimentos marinos de color blanquecino caracteriza la Formación Gaiman (donde se observan fósiles de tiburones, pingüinos, delfines carnívoros y ballenas), tipica de Bryn Gwyn y de Cerro Avanzado.
La última trasgresión marina, esta vez del mar entrerriense, ocurrió hace 10 mill de años y también incluyó la costa de Chubut, originándose un nuevo deposito de sedimentos marinos, esta vez de color ocre que es la Formación Puerto Madryn distinguible en nuestras bardas acantiladas en el estrato superior. (Estas invasiones marinas se dieron varias veces (más de diez) en diferentes eras geológicas. Hace 40 mill de años (Eoceno) el mar avanzó sobre la Patagonia que era una extensa llanura húmeda arbolada similar a las africanas con temperaturas elevadas (fósiles de mamíferos y de avispas) constituyendo la Formación Sarmiento). La formación Puerto Madryn tiene una rica malacofauna: ostreas, gasterópodos, turritelas, shell y vertebrados: peces, focas, pingüinos (Playa Villarino), dientes de tiburón, ballenas, delfines. Todo esto ya se conocía hace diez años, pero por entonces aparecieron restos fósiles nuevos y sorprendentes en la zona de Punta Delgada, sobre la costa en la Ea. La Pastosa. Esta vez no eran fósiles marinos sino de ambiente terrestre, concretamente mamíferos del genero de los carpinchos que en “Rincón Chico” descubrió por casualidad Claudio Campagna en una de sus jornadas de observación de elefantes marinos. Encontró una porción de cráneo, una mandíbula y dientes. Estos fósiles de carpinchos se hallaban en los niveles superiores (más nuevos) del acantilado que se denominan niveles rionegrenses porque corresponden a ambientes fluviales (de agua dulce). Al avanzar en la exploración, rescatar los bochones de yeso y estudiar los restos fósiles en laboratorio, encontraron muchos más cráneos (vivían en familias), partes de esqueletos, vértebras, fémures, húmeros, pelvis que correspondían a carpinchos de diferentes edades lo que surge del análisis de la dentición. Éstos carpinchos fósiles eran muy similares a los actuales (hicieron moldes intracraneanos para comparar los encéfalos) pero más chicos (la mitad de tamaño) y constituyen los ejemplares más australes que se han encontrado (hasta entonces se habían encontrado hasta Río Negro).

Carpincho adulto

En ésta asociación faunística de ambiente terrestre hallaron también fósiles de Gliptodontes, grandes armadillos con caparazón articulado en osteodermos (placas) que tienen gran valor sistemático porque estos tienen 10 mill de años (también aparecen en la formación Ituzaingó de Paraná, Entre Rios) mientras que restos de Gliptodontes hallados en la Pcia de Buenos Aires tienen 10.000 años.

Gliptodonte


Fragmento de una coraza de gliptodonte, Museo de La Plata, Argentina.
Ejemplar fósil de un Gliptodonte


También se hallaron restos de armadillos similares a nuestros piches y peludos, con caparazones de placas en bandas articuladas por membranas y un diente al menos de un Milodonte, emparentado con los osos perezosos y los Megaterios (mamíferos pilosos similares a osos).
1. Mylodon Robustus


También se hallaron huesos que corresponden a ungulados ( son mamíferos placentarios que se apoyan y caminan con el extremo de los dedos revestidos de pezuñas (o descienden de un animal que lo hacía). Son ejemplos el caballo y la cabra. Se trata del grupo de mamíferos más diverso que existe en la actualidad. Los últimos hallazgos fósiles y genéticos indican que los cetáceos deberían ser considerados, aunque parezca increíble decirlo, como ungulados descendientes de los Artiodáctilos), de un animal del grupo Lyptopterma similar a un caballo con trompa denominado Macrauchenia.

Macrauchenia

Hallaron además restos fósiles de un ave rapaz que predaba el ecosistema fluvial hace 10 mill de años y que era muy similar a la actual águila mora de Patagonia. Y restos de un Pato Siriri, el más antigüo de Patagonia. Y falanges de Fororraco
Carlos Ameghino hallo los primeros restos de un ave gigantesca llamada luego Phororharcos Longissimus el nombre castellanizado deriva de phorusrharcos, que en idioma griego significa" que lleva pico "

Florentino Ameghino creyó al principio que se trataba del extremo de un pico desdentado y lo describió como tal. Una expedición del museo hallo nuevos restos más completos, y el mismo Ameghino pudo efectuar nuevos estudios. Era sin dudas una de las aves más extrañas y terribles que haya habitado el planeta. Cuando se le examino el cráneo de 65 centímetros, fue lógica su atribución a un edentado anómalo. Fueron aves corredoras carnívoras que habitaron en la Argentina durante unos 50 millones de años, desde el eoceno hasta el plioceno.
Están relacionados con las Chuñas, tenían una alzada que vario entre los 50 cms y más de 2 metros. (según la especie) pero dentro de esta diversidad de tamaños, todas las especies compartían hábitos carnívoros, incluidos los carroñeros tenían una adaptación a la carrera, con una pérdida total o casi total del vuelo.
Se encontraron también bagres de río que aparecen en este caso demasiado al sur de su zona de dispersión natural, concluyéndose que se trataba de un ambiente mucho más cálido y húmedo que el actual, una especie de ecosistema fluvial con delta similar a la actual Bahía San Blas.

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